EL Observador

20:22 hrs. Miércoles 17 de julio de 2013 Ignacio Larraechea Loeser

Sustentabilidad: lo que candidatos debieran tener en cuenta

Ignacio Larraechea Loeser / Gerente General de Acción RSE

Hace unos días, el economista norteamericano Jeffrey Sachs señaló que "si seguimos un camino hacia el desarrollo sustentable, también seguiremos el camino hacia la felicidad". Parece ser otra frase de connotados conferencistas. Pero reafirma que en todo el mundo se está reclamando un cambio a la mirada de cómo los países y sus ciudadanos prosperan.

El desarrollo sustentable apunta al resguardo de lo económico y a que exista un equilibrio en lo social y ambiental. No es rentable que una economía avance de manera segura si en su recorrido van quedando cabos sueltos, una naturaleza depredada y una población desencantada. Tomar este camino es, sin duda, una decisión política.
En esa mirada tenemos algunas peticiones a quienes aspiran a gobernar Chile.

Los programas de gobierno deben salir de la mirada exitista de los buenos promedios. En su presentación, el estadounidense destacaba la paradoja de nuestro país: altos indicadores de crecimiento y uno de los más altos niveles de desigualdad del mundo. Chile tiene un nivel material de vida parecido al de países sumidos en el subdesarrollo.

Como consecuencia, esa alta desigualdad contribuye a que se genere también una fuerte desconfianza hacia las organizaciones públicas y privadas en general y también entre los propios ciudadanos de a pie. La confianza importa mucho en la calidad de vida de las personas y entrega el mejor escenario para que también los negocios sean de calidad.

Lo segundo es una mirada integradora. A cuatro meses de las elecciones, aún cuesta encontrar una propuesta que integre las tres dimensiones de la sustentabilidad. Estamos acostumbrados a resolver los problemas separando lo social de lo medioambiental, lo económico de lo social; cuesta entender que se trata de escenarios indivisibles.

En nombre de la sustentabilidad pedimos una autentica participación: que las propuestas se construyan escuchando a amplios grupos de interés. La política chilena ha pecado de un paternalismo que no da espacio a escuchar y acoger las opiniones, inquietudes y necesidades de quienes no forman parte de esta élite.

El mundo empresarial está aprendiendo a dialogar con sus comunidades, cambiando su rol histórico de proveedor de recursos y soluciones, a uno en que valorade lo que las comunidades tienen para entregar. Y es parte de lo que la ciudadanía está exigiendo: ser vista, reconocida, respetada y, por supuesto, escuchada.

El desafío para el mundo político es superar la lógica de la promesa efectista, no desatendiendo las tareas urgentes y, a la vez, asumiendo la responsabilidad de hacerse cargo de la "agenda larga", aquella de "baja rentabilidad electoral de corto plazo", y que requiere de una mayor y mejor participación de los ciudadanos.



Portadas El Observador


 
 

Casa Matriz
La Concepción 277. Casilla 1 - D.
Quillota, V Región, Chile.