EL Observador

17:55 hrs. Martes 25 de junio de 2013 Katherine Dinamarca Aravena

Las tareas con los niños

Katherine Dinamarca Aravena / Académica Escuela de Fonoaudiología U.Andrés Bello

La etapa escolar es una hermosa época donde los padres ven cómo en forma progresiva el niño va adquiriendo aprendizajes. No obstante, en algunos casos, también es un período complejo en cuanto a la realización de las tareas en el hogar. En muchos casos este tipo de actividades se transforma en una tortura no sólo para el niño, sino que también para los padres.

Cómo los padres enfrentan este momento será decidor respecto al futuro estudiante que formarán, porque si el proceso escolar primario está lleno de problemas y situaciones poco gratas, el niño aprenderá y asociará todo lo académico a una actitud poco colaborativa y negativa.

Los errores más frecuentes que se cometen en esta etapa se relacionan con la actitud que los padres tienen frente al proceso de escolarización de su hijo.

¿Cómo enfrentamos esta etapa?, ¿qué hacemos para motivar al hijo a hacer las tareas? No existen soluciones mágicas ni únicas, pues todo dependerá de la dinámica familiar, del apoyo y participación de los padres en las actividades académicas y la proyección que hacemos de las tareas frente al niño.

Se sugiere procurar un ambiente y ánimos relajados, lo que es fundamental si queremos hacer de este momento algo grato; establecer rutinas saludables dentro de la vida del niño. Que exista un horario para jugar, otro para ver TV, otro para comer y otro para dormir es saludable porque le estamos "ordenando el mundo". Le estamos enseñando que hay tiempo para todo y que es saludable realizar distintas actividades en el día.

Es preciso transmitir a nuestros hijos el valor de la planificación. Si establecemos rutinas, el estudio y las tareas serán parte de la cotidianidad de la dinámica familiar, lo que se traducirá en que estudiar para una prueba o preparar una tarea se realice con tiempo, calma, sin prisa, con paciencia y dedicación transformándose en una actividad grata que en la que todos disfrutarán.

Es importante saber reconocer cuando la situación requiere de la intervención de un especialista (psicólogo, fonoaudiólogo, psicopedagogo, etc.). El buscar y conseguir ayuda no significa que debamos desvincularnos de apoyar al niño en el proceso. Muy por el contrario, debemos estar muy cerca, siempre alertas e interesados en los que el especialista nos indique.

No debemos olvidar que en la medida que el niño sienta que sus padres están comprometidos en apoyarlo en sus tareas y que el amor hacia él no está condicionado por el rendimiento académico, tendremos a un niño motivado y tranquilo que se aventurará con optimismo y motivación a la tarea de aprender.



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