EL Observador

13:31 hrs. Viernes 28 de diciembre de 2012 Claudia Ulloa Araya

Un año más..., qué más da

Hace cuatro años, tuve la oportunidad de entrevistar a Patricio Zúñiga, más conocido como Tommy Rey, el famoso cantante de música tropical, amo y señor de las fiestas de Año Nuevo.
En dicha conversación me reveló un secreto que me sorprendió. Me contó la verdadera y triste historia que inspiró la canción "Un año más", la cumbia más tocada en la última noche de diciembre y que parece ser el himno de este festejo.

Tommy me contó que esta canción fue escrita por el coquimbano Hernán Gallardo, originalmente en un ritmo de bolero, inspirado por la muerte de su padre durante un momento de gran tristeza y soledad. Posteriormente, Gallardo ofreció a los Vikings´5 que interpretaran su creación, lo que no ocurrió sino hasta que llegó a la Sonora Palacios, quienes inmortalizaron su tema, convirtiéndolo en el hit de Año Nuevo.

No es raro que cosas así me sucedan. Cada vez que entrevisto a una persona, voy con una idea previa, pero luego se me devela una historia muy distinta.Lo mismo me sucedió cuando me tocó reportear la visita de Humberto Maturana en Quillota. Osadamente pretendía descubrir su hipótesis, pero terminé preguntándome si era feliz o no, luego de escuchar su teoría de la felicidad.

Es por eso que pienso que al igual que en el ejercicio de reportear -en que nunca se sabe con qué o quién se va encontrar-, en la vida ocurre lo mismo: nadie sabe lo qué le espera a uno.

Ninguna de las cosas que hice o me sucedieron durante el 2012 me las imaginé. Y estoy segura que lo que me espera para el próximo año escapa de mis planes. Lo mismo debe acontecer para a los villalemaninos, quienes sólo soñaban con tener un estadio de fútbol, pero ahora pueden disfrutarlo en la realidad, o con los caleranos, que ya ven cómo va cristalizando su propio coliseo deportivo. También se pueden nombrar muchos ejemplos de hechos negativos que nadie pensó que ocurrirían, pues "si has llorado también has reído" como dice la letra de "Un año más".

Estoy segura que ese momento de dolor y angustia, en que el padre de Gallardo falleció y él se inspiró para escribir la letra de la famosa canción, jamás imaginó que llegaría a tocarse a ritmo de cumbia y que luego se convertiría en un himno de alegría para festejar el cambio de año.

La incertidumbre y el asombro son dos características que tenemos los seres humanos que siempre me han fascinado. El factor sorpresa es justo y necesario, así nada está determinado o predestinado y me alegro que sea así, de lo contrario sería todo muy aburrido.

De lo único que estoy segura es que en el año que viene seguiré sorprendiéndome con historias, personas o sucesos que podré percibir de una forma, pero que quizás terminarán convirtiéndose en otra totalmente distinta.



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