EL Observador

11:04 hrs. Martes 04 de diciembre de 2012 Sebastián Godoy Rivas

Reformas legales y cambio cultural: el caso de la "Tolerancia Cero"

Chile es un país esencialmente legalista, todo tipo de problemas que logran influir en la opinión pública son solucionados desde éste punto de vista. Para los accidentes de tránsito asociados al consumo de alcohol por parte de los conductores, nuevamente se implementó una solución al modificar la ley de tránsito. La modificación legal junto a la fiscalización de Carabineros ha generado una notable reducción de detenidos sorprendidos conduciendo con niveles de alcohol en la sangre superiores a lo permitido por la ley. Sin embargo, siguen ocurriendo graves accidentes de tránsito, donde el factor del consumo de alcohol por parte de conductores sigue siendo la principal causa.

Generar cambios en los patrones de conducta de las personas requiere de una modificación cultural importante, junto con el inicio de un proceso de educación desde la infancia. Según los planteamientos de P. Bourdieu y G. Teubner en el texto "La Fuerza del Derecho" (2000), el poder generado a través del derecho, plasmado en las normativas legales, responde a los intereses (culturales, morales y corporativos) de los agentes que intervienen en el proceso de elaboración y discusión de las normas legales basados en sus propios intereses, sin contar con un componente social o cultural que supere los intereses de los agentes que tienen la posibilidad de intervenir (gobierno de turno, partidos políticos, grupos de interés). En virtud de lo anterior, no existe una interacción relacional entre la cultura social y el desarrollo de normativas legales, por lo que la formulación de restricciones legales (con sus consecuentes sanciones contempladas) no son suficientes para generar cambios en la cultura de las personas a largo plazo.

El cambio en el comportamiento de los conductores en relación al consumo de alcohol debe contar con un fuerte componente educacional, lo cual permitiría generar transformaciones permanentes en el tiempo. Comenzando tempranamente con la prevención del consumo de alcohol y otras drogas desde la etapa pre-escolar, siguiendo con la prevención en la etapa escolar y un fuerte énfasis restrictivo en los cursos de conducción. De este modo se desarrollarán futuras generaciones con actitudes responsables frente a la conducción.

Entonces, la prevención es una tarea de largo aliento, en cuanto a la formación ciudadana, valórica y de responsabilidad social de las futuras generaciones de conductores. El trabajo a corto plazo, con los actuales conductores, tiene que basarse en una fuerte campaña comunicacional en conjunto con la fiscalización en ruta. De este modo se pueden evitar situaciones como el lamentable accidente donde el factor ?alcohol? estuvo presente y produjo la muerte de tres corredores que participaban de una actividad relacionada con la Teletón.



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