EL Observador

10:34 hrs. Martes 02 de agosto de 2011 Gustavo Mardones Gagliano

Lo inhumano de nuestra humanidad

Gustavo Mardones Gagliano / Director Ejecutivo "Acción Verde" Villa Alemana

¡Justicia para "Bombín"! Fue el grito que se escuchó el mes pasado en el centro de Villa Alemana. Un grito que salía más del corazón que de la boca. Así fue el grito que se escuchó por parte de los voluntarios de distintas organizaciones de la comuna, integrantes de SOS Callejeros, de la Protectora de Animales, de Acción Verde Villa Alemana y de otras, para pedir sólo una cosa: justicia.

Puede parecer extraño que se pida justicia para un animal existiendo tantas injusticias con los seres humanos, en especial, considerando que este perro no era ningún santo. Pero el problema no es ese, el problema es la brutalidad con la se actuó para acabar con la vida de un ser vivo, cuyo único pecado era ser un perro abandonado, como tantos otros en la comuna y como tantos más en el mundo. Además, que se considerara que por ser mestizo Pitbull, era poco menos que un demonio de cuatro patas.

Se comenta que algunas personas, aburridas de este molesto animal y, ante la sorda actitud del municipio, habrían pagado la suma de mil pesos para terminar con el "problema". Sí, mil pesos, para acabar con la vida de "Bombín". Pero el asunto no es nuevo y, esto es sólo el reflejo del decadente estado moral de nuestra comunidad, del poco respeto que existe por los animales, donde esto asoma como un caso de brutalidad extrema, que perfectamente puede replicarse en una persona, tal como ha quedado demostrado en investigaciones médicas, así que estamos frente a un problema mayor, gente capaz de pagar para matar, gente capaz de matar y gente capaz de abandonar... y todos sin ningún grado de arrepentimiento.

Es hora de reflexionar qué tipo de sociedad queremos para nuestros hijos y nietos, es hora de pensar que si es tan fácil acabar con una vida porque estorba, no hay que esperar misericordia cuando sean mayores y terminen muriendo de soledad en un asilo o cruelmente asesinados en la calle. Esa es la sociedad que estamos incubando, es el momento de reflexionar y ver más allá de un simple perro muerto. Es el momento de reflexionar sobre lo inhumano de nuestra humanidad.



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