EL Observador

18:21 hrs. Martes 18 de abril de 2017 Gustavo Rodríguez Catalán

Abramos la puerta al Censo, porque es fundamental saber cuántos somos

Soy parte del 9% de los chilenos que no fue encuestado en el denominado "mejor censo de la historia", que se desarrolló durante tres meses el año 2012, durante la administración del Presidente Sebastián Piñera. El ejercicio -inédito por su forma de aplicación- le costó al país 60 millones de dólares y al final, no sirvió para nada.

Mañana miércoles se efectuará un nuevo censo, del tipo abreviado, con solo 21 preguntas, cuyo objetivo será complementar y en parte, darle utilidad, a las cifras que arrojó la anterior medición. Ya está todo listo, las coordinaciones están hechas y solo falta que los voluntarios -que recibirán un pago de 15 mil pesos- salgan a las calles para aplicar el cuestionario.

Pero el elemento más importante para el éxito de este censo no es el trabajo del Instituto Nacional de Estadísticas, el cambio de metodología o la buena voluntad de los censistas -muchos de ellos estudiantes- que se inscribieron en el proceso. Lo fundamental es que usted, yo y todos los chilenos abramos la puerta y entreguemos información fidedigna para que, de una vez por todas, sepamos cuántos somos y cómo vivimos.

¿Por qué? Muy simple. No es posible diseñar una política pública, por ejemplo, de carácter social, si no sabemos cuántas personas la requieren o cómo está categorizada determinada población. ¿Cómo saber si en Quillota, Limache o La Ligua se necesitan programas para adultos mayores, si desconocemos el número de personas de la tercera edad, su situación de vulnerabilidad, condiciones de vida o de salud? ¿Cómo distribuir las becas indígenas, si no sabemos dónde vive la mayor población de descendientes de pueblos originarios en la región? Priorizar una inversión para mejorar la conectividad en un sector rural dependerá de conocer cuántas personas viven en esa localidad apartada.

Además, nuestra población es un ente vivo y dinámico. Los chilenos de hace 10 ó 20 años no son los de hoy. La pobreza se ha reducido drásticamente durante las últimas décadas, la migración interna y externa se ha modificado y las familias uniparentales u homoparentales han aumentado, generando fenómenos sociales imprescindibles de tener en cuenta.

Por eso, no haga caso a aquellos "creativos" que, buscando presionar -por ejemplo- para el término de las AFPs, están llamando a no abrir la puerta al censo. Primero, porque una cosa no soluciona la otra. Poniendo un ejemplo burdo, es como darse un balazo en la mano porque me pica. Además, porque, como ya se dijo, la información que entregará el censo es fundamental para las políticas sociales de este gobierno y de los próximos, entre ellas, precisamente al describir cómo viven los pensionados.

Piense en el colectivo. Es la única forma de que nuestro país avance hacia el desarrollo. "Ábrale la puerta al Censo", atienda bien a los voluntarios y por último piense que mañana es feriado irrenunciable. Después de los 12 minutos que dura, como máximo, la encuesta, tendrá todo el resto de la jornada para descansar en su casa y junto a los suyos.



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