EL Observador

9:09 hrs. Viernes 17 de febrero de 2017 Héctor Nordetti C.

El fuego de Chile

Estos días de tanto fuego y de reflexiones varias en torno a la desgracia de los incendios en nuestro país, llama la atención la cantidad de información desinformada que anda dando vueltas. Se torna increíble verificar el potencial de las redes sociales, de las diversas opiniones que son publicadas y creídas por la gente común. Afirmaciones de toda índole se dan por ciertas, sin siquiera cuestionarlas desde su origen. Es así como ya damos por cierto de que hay una red de terroristas incendiando Chile, de que las empresas forestales lo hacen para cobrar seguros, que existe una legión de pirómanos sueltos que les gusta armar incendios intencionales, que Conaf no actuó a tiempo, que las cosas se podrían haber hecho de otra forma, etc.

En lo personal y dado de que trabajo en el llamado "tercer sector", que es el del mundo social, me quiero quedar con lo bueno: las miles de personas comunes que han viajado a las zonas afectadas a ayudar, a las alianzas entre el mundo público, privado y social para aportar y dejar atrás esta desgracia, me quiero quedar con el significativo ejemplo que nos ha dado esa compatriota que viviendo en EE.UU. y sin necesidades personales se la jugó por traer al primer Supertanker, con el rol de los jóvenes de Techo, con las campañas de Movidos por Chile y tantas otras iniciativas que nos hacen pensar de que si tenemos esperanzas.

Finalmente es allí donde está el verdadero fuego de nuestro país, en el fuego de la solidaridad, en la rapidez con que la comunidad se organiza para ayudar. Caso aparte la fundación Desafío Levantemos Chile, que a propósito de su fundador Felipe Cubillos (fallecido con F.Camiroaga en Juan Fernández) hace años que viene generando efectivas campañas de ayuda en incendios, aluviones y terremotos, bien por ellos y por nuestro país. Cuantos jóvenes se han sumado a estas campañas, cuantos bomberos de todo Chile, brigadistas de Conaf, brigadistas del extranjero, dueñas de casa ayudando a sus vecinos, autoridades desafiadas a sumarse, artistas de todo orden, empresarios, el Ejército y Bomberos de Chile, quienes en conjunto con Carabineros siempre están en todas y así lo reconoce la gente.

Este es el verdadero fuego de Chile, el fuego de la solidaridad, el fuego del amor. Quien ayuda se hace feliz a sí mismo, ayudemos devolviendo la confianza a las autoridades e instituciones, ayudemos sin creer todo lo que dice Facebook y las redes sociales, ayudemos sin divulgar noticias falsas, ayudemos creyendo en los públicos y en los privados, devolvámonos la confianza en nosotros mismos y volvamos a tener fe, a tener confianza y volvamos a ser felices en un país que lo ha tenido todo y que es la atracción principal de los migrantes de toda Latinoamérica.



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