EL Observador

14:30 hrs. Martes 24 de enero de 2017 Gustavo Rodríguez Catalán

En Puchuncaví comenzó un año fundamental para la Música Popular Chilena

"Mis manos en Maitencillo..." El décimo séptimo verso de la canción "La Exiliada del Sur" de Violeta Parra situó a nuestra zona -la noche del viernes- en un momento único para la cultura nacional. En el Estadio Municipal de Puchuncaví, la legendaria banda Inti Illimani inició la celebración de su medio siglo de trayectoria y con la humildad y memoria que caracteriza a sus integrantes, lo hará rindiendo tributo a la madre de la Música Popular Chilena.

"La Exiliada del Sur" -nombre que también tendrá la gira por los 50 años del "Inti"- cuenta el viaje de Violeta Parra por 20 localidades del país, "sin cuerdas en la guitarra" y dejando su cuerpo fragmentado en ellas. Desde grandes ciudades como Chillán y Temuco hasta pequeños pueblos como Perquilauquén o Riñihue.

Estas líneas forman parte de "Décimas: Autobiografía en Verso", que la propia Viola redactó entre 1954 y 1958, y que fue publicada en 1970, tres años después de su muerte. A sugerencia de su hermano, el antipoeta Nicanor, está escrita en décimas, estrofas de diez versos de ocho sílabas cada uno, una forma métrica muy utilizada por los cantores populares. "La Exiliada..." es la décima 58 de 92, titulada originalmente como su línea inicial de "Un ojo dejé en Los Lagos".

El 4 de octubre de este 2017, Chile celebrará 100 años desde el nacimiento de Violeta del Carmen Parra Sandoval, según diferentes fuentes, en San Carlos o San Fabián de Alico, comunas de la Provincia de Ñuble separadas por 47 kilómetros.

Antes, el 6 de agosto de este año, se cumplirá medio siglo desde que un grupo de estudiantes de la Universidad Técnica del Estado tocaron por primera vez juntos, en el Día Nacional de Bolivia. Nacía la Nueva Canción Chilena y la leyenda cuenta que el guitarrista Eulogio Dávalos los bautizó "Inti Illimani", en quechua, "Sol del monte Illimani", macizo ubicado precisamente en Los Andes Bolivianos. Según comentó su líder Jorge Coulon, el viernes en Puchuncaví, la muerte de Violeta Parra, ocurrida en febrero de ese año 1967, los marcó y fue fundamental para su nacimiento como grupo musical.

Profundizar hoy sobre la universalidad de Violeta Parra e Inti Illimani es redundar. Ella, investigadora, artista integral y multifacética, reconocida en todo el mundo por su música, poesía y arpilleras, pero sobre todo, por su legado imperecedero y por ser fuente permanente de inspiración. Ellos, con más de 50 discos, en evolución musical constante, con un sonido y virtuosismo inigualables y un compromiso social plasmado en sus letras y actos. Al "Inti" le resulta igual de fácil cantar entre las fogatas del alzamiento popular de Aysén o las luces del Festival de Rock Lollapalooza, causando el mismo efecto en la audiencia: deleite, reflexión y conciencia.

Por eso este 2017 es tan importante para la Música Popular Chilena. Por eso también lo fue el concierto del viernes en Puchuncaví. Era el punto de partida de una fiesta, que fusionará estas dos efemérides y estas dos historias fundamentales para el arte y la cultura del país, en una gira gratuita y con el pueblo, como se espera de Inti Illimani... y como Violeta hubiese querido.



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