EL Observador

12:03 hrs. Martes 05 de julio de 2016 Derouchette Bonnemaison Muñoz

La copia feliz del mal ejemplo

El otro día tenía tanta hambre que no podía concentrarme en mi trabajo. En el centro de La Ligua abundan las farmacias y la venta de golosinas. Y como mi intención no era comerme un paracetamol, fui y me compré una galleta con cobertura sabor a chocolate que traía tres indicaciones del terror: "Alto en azucares", "Alto en grasas saturadas" y "Alto en calorías". No me importó. Me calmó el hambre, pero también me hizo reflexionar sobre algo. Y lo invito a reflexionar respecto al siguiente asunto.

¿Cuán efectivas son este tipo de leyes? Para ser "mejores personas" casi nada. Solo dejan en evidencia que tenemos una pésima memoria y muy poco respeto por nosotros y los demás.

Lo ejemplos sobran. Recuerdo a "Don Miguel", quien perdió su laringe por haber fumado durante 20 años. Él entregó su testimonio en colegios, en programas televisivos y era realmente impactante ver cómo hablaba por "un hoyito en el cuello" o estoma. Sumado a esto las cajetillas de cigarrillos advierten que el tabaco "puede" producir cáncer. ¿Cuántos habrán dejado de fumar gracias a "Don Miguel"? Yo creo que muy pocos.

También se me vino a la mente la Ley Emilia. Hemos conocido los desgarradores testimonios de quienes han perdido a seres queridos por la irresponsabilidad de conductores ebrios. Quizás vio en los noticieros al hombre ?viejo ya? de Longotoma que a principios de junio conducía ebrio su vehículo contra el tránsitomatando a un joven que iba a su casa donde lo esperaba su esposa y dos hijas. ¿Y usted bebe alcohol y conduce? Según las fiscalizaciones policiales, muchos lo hacen.

Y en política pasa lo mismo. Alcaldes, ex alcaldes, concejales y varios más que ya están haciendo campaña como candidatos por las diferentes comunas de la Provincia de Petorca, cuentan con más de algún cuestionamiento en su contra por asuntos relacionados con dinero, en algunos casos hasta es un hecho que al terminar sus periodos como alcaldes les dejaron un montón de deudas a la administración siguiente. Esto se difunde en los medios de comunicación, pero no tiene efecto. La gente les vuelve a dar el voto.

Otro ejemplo son las alertas por estafas telefónicas, pese a esto la gente cae una y otra vez en "cuentos del tío" repetidos y absurdos. A veces siento que funcionamos con esa mentalidad infantil de cuando nos decían "no lo hagas" y lo hacíamos igual. Pareciera ser que con los "tontos viejos" no hay caso. Habrá que confiar que estas campañas y leyes que nos enseñan y obligan (vergonzosamente) a cuidarnos sí tendrán efecto en las nuevas generaciones.



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