EL Observador

10:52 hrs. Viernes 03 de junio de 2016 Gabriel Abarca Armijo

Preparación ante las lluvias

Mientras escribo estas líneas, un fuerte viento golpea las calles de Los Andes, anunciando las fuertes lluvias que se esperan para las próximas horas. Mientras usted lee esto, no sé si las precipitaciones ya habrán caído sobre el valle, pero lo cierto es que las lluvias se han transformado en un tema para la ciudad.

Por un lado es positivo, ya que pasaron varios años de escasez hídrica, donde lo que más se anhelaba eran campos verdes y no lugares secos y desérticos. El tema es que ahora, vale la pena preguntarse si estamos preparados para recibir lluvias más fuertes de las acostumbradas.

El año pasado el valle de Aconcagua afrontó un solo temporal que incluso amenazó con el desborde del río, mientras el resto fueron precipitaciones menores. Sin embargo, este año el panorama ha sido distinto, toda vez que se han registrado varios episodios complicados.

El domingo pasado, sin ir más lejos, la lluvia caída dejo consecuencias importantes en varios sectores de la ciudad, un poco por el descuido de las autoridades pero también de la misma comunidad. Es que una cosa son los trabajos y obras que atañen al municipio o el ente que corresponda, mientras otras son de exclusiva responsabilidad de los moradores del hogar.

No corresponde que un alcalde o gobernadora vaya a limpiar las canaletas o desagües domiciliarios, y hay gente que reclama por eso, mientras amparados en una "selfie" de su propia desgracia, comparten en sus redes sociales el malestar. Luego, viene el resto de los comentarios, donde todos son expertos asesores políticos, prevencionistas de riesgos o constructores. En fin, todos tienen la solución detrás de la pantalla.

El punto es que nosotros debemos ser los primeros preocupados de mantener nuestro hogar preparado ante una emergencia. Ahora, no resolver los puntos críticos en una ciudad claramente pasa por un tema de planificación comunal y provincial, donde las responsabilidades si recaen en las autoridades.

Por lo tanto, ante temporales de alta complejidad, partamos nosotros velando por lo que tenemos en casa, y no dependamos de otros para que resuelvan nuestros problemas. Pero si frente a mi casa hay un lugar que reviste peligro de inundación, informemos a quien corresponda a fin de el tema se pueda resolver.



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