EL Observador

16:55 hrs. Viernes 09 de mayo de 2014 Juan Carlos Cerda Ruz

Día de la Madre: el día más especial

Las primeras celebraciones del Día de la Madre, se remontan a la antigua Grecia, donde se rendía honores a Rhea, la madre de los dioses, Demeter, Hera, Hestio, Poseidón, Hades y Zeus.

Los romanos adquirieron esta celebración de los griegos y la llamaron Hilaria. Se celebraba cada 15 de marzo en el templo de Cibeles, donde durante tres días se realizaban ofrendas.
Con la llegada del cristianismo, los católicos transformaron estas celebraciones en homenajes a la Virgen María, la madre de Jesús.

Fue en 1870 cuando la poetisa y activista Julia Ward Howe escribió la proclama del Día de las Madres, llamando a la paz y al desarme.

Dos años después de su muerte, el 12 de mayo de 1907, se conmemoró su fallecimiento y se organizó un Día de la Madre, entregando flores a las mujeres. Siete años después, el Presidente de Estados Unidos, Word Howe, estableció el segundo domingo de mayo como el Día de la Madre.

A pesar de sus loables inicios, hoy en día esta celebración se asemeja a otros eventos que tienen su fecha específica en el calendario comercial: los días del amor y la amistad, Halloween, del profesor, de las secretarias, etcétera, que son excelentes oportunidades para el comercio, siendo el Día de la Madre el más importante para la industria del marketing.

Sin embargo, a pesar de que hoy por hoy nos encontramos inmersos en una sociedad de consumo, no debe perderse la idea principal de esta celebración, cual es reflexionar sobre el verdadero sentido de la maternidad, como así también lo que significan las bajas tasas de natalidad que nuestro país tiene en la actualidad.

Hoy la maternidad no está ligada al embarazo, pues la adopción es una posibilidad que cada vez más mujeres consideran a la hora de planificar la llegada de un hijo, mientras otras se proyectan como madres independientemente de tener una pareja, teniendo claro que convertirse en madres no es un destino, sino una opción, una bella opción.

Sin embargo, aparte de ser una oportunidad para mi gremio, el comercio, es el momento de honrar, recordar y rendir un homenaje a todas las madres, más aun cuando sabemos los desvelos y el amor incondicional que entregan ellas a sus hijos.

Recuerdo que en mi infancia en la escuela confeccionábamos tarjetas escritas de puño y letra que entregábamos a nuestras mamás en su día y ellas las guardaban felices como la más hermosa joya. También aprendíamos poesías para esa fecha tan especial. Cómo no recordar el énfasis que poníamos a la última estrofa del poema de Gabriela Mistral, "La Madre":
Los ojitos que me diste / Yo los tengo que gastar / En seguirte por los valles / Por el cielo y por el mar... Feliz Día Mamá.



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